Hace tiempo, no tanto, en un día tan normal como hoy, me tocaba regalar, pero el tiempo, como todo, se encarga de dar al traste con cosas como estas. Te deja sin nada, ni siquiera casualidades, sin nadie de aquella multitud con quien jugar, ni cerrar lo bares, y sin regalos, solo correos vacíos, aunque seguramente alguna vez en otro día tan normal como este, fuera el único regalo que tenía en cualquier realidad paralela o no…..
Y viendo el panorama, creo que es hora de mandar a dormir a la niña alocada esa, que solo consigue estrellarse pese a sus tristes alas, que no consigue encontrar el norte ni con un mapa, que no debe pertenecer a este mundo, tan real a veces para ella, que no sabe interpretarlo y se pierde, y se desespera y no tiene quién le cuente cuentos para mantenerse despierta y no sabe donde ubicarse, ni entiende nada, ni….
Y mañana será otro día, quizá no tan normal

